12/8/2014

CUT RECHAZA DECISIÓN DE LA CORTE CONSTITUCIONAL QUE ACABA PENSIONES CONVENCIONALES

Foto de perfil de PEDRAZA presidente@cut.org.co     CUT RECHAZA LA DECISIÓN DE LA CORTE CONSTITUCIONAL QUE ACABA DEFINITIVAMENTE CON LAS PENSIONES CONVENCIONALES


Luego de años de lucha en contra del Acto Legislativo 01 de 2005 que acabó con los regímenes pensionales convencionales y lesionó gravemente el derecho a la Negociación Colectiva; de lograr varias Recomendaciones del Comité de Libertad Sindical dirigidas al Estado colombiano solicitándole respetar la bilateralidad y Buena Fe de la Convención Colectiva de Trabajo y evitar que la expedición del A.L. afectara los derechos pensionales convencionales; de varias sentencias de la Corte Constitucional en las que se definía una línea clara de aplicación obligatoria de las Recomendaciones del CLS de la OIT; de cientos de acciones de tutela en todo el país solicitando la aplicación de las solicitudes de la OIT a Colombia en el sentido de respetar la pensión convencional; este mes la Sala Plena de la Corte Constitucional tomó la decisión que puso fin a toda la discusión por medio de sentencia de unificación SU-555 de 2014.

La CUT rechaza la decisión adoptada por la mayoría de la Corte Constitucional que implica la imposibilidad absoluta de negociación colectiva de derechos pensionales, al afirmar que sólo se respetan las pensiones reconocidas en virtud de Convenciones Colectivas de Trabajo vigentes desde antes de 29 de julio de 2005 y máximo aquellas que se reconozcan con el cumplimiento de los requisitos del régimen convencional, antes del 31 de julio de 2010, fecha en la cual quedan proscritas en Colombia, la negociación colectiva sobre pensiones e incluso la posibilidad de aplicación de cláusulas convencionales pactadas antes de tal fecha.

La CUT objeta, así mismo, que con esta decisión la Corte Constitucional varíe toda la jurisprudencia garantista con la que había reconocido la obligatoriedad de las Recomendaciones del Comité de Libertad Sindical de la OIT, para llegar a la lamentable postura de que éstas están sujetas a la interpretación y apreciación de las autoridades nacionales, dejando en manos de cualquier autoridad administrativa, gubernamental o judicial, la aplicación sesgada de los Convenios de la OIT.

La CUT rescata y agradece la coherencia jurídica y gallardía de los magistrados y magistrada Jorge Iván Palacio Palacio, Luis Ernesto Vargas Silva y María Victoria Calle Correa que salvaron su voto en esta fatídica decisión, dejando la constancia de que con ésta se da un retroceso constitucional, se desconoce la jurisprudencia, se regresa en cuanto a derecho de asociación, sindicación, negociación colectiva y derechos laborales en general, se restringe el uso de la tutela para la aplicación de Recomendaciones de la OIT, llevándolos a concluir de esta sentencia, lo que compartimos:

Respecto al desalentador panorama de las libertades sindicales en Colombia, los derechos humanos laborales se han quedado en simples proclamaciones retóricas”.
  
El pasado 24 de julio la Sala Plena de la Corte Constitucional tomó la decisión pendiente desde hace varios meses, sobre la revisión de tutelas en las que trabajadores y trabajadoras solicitaban el respeto y aplicación a las cláusulas convencionales que les otorgaban derechos pensionales especiales, y sobre todo la aplicación de las Recomendaciones del Comité de Libertad Sindical de la OIT, de eliminar definitivamente el tema pensional de la Negociación Colectiva. Así la Corte optó por aplicar sin más el Acto Legislativo 01 de 2005 que al modificar el artículo 48 de la Constitución Política de Colombia dejó sin vigencia las cláusulas Convencionales sobre pensiones tendrá aplicación después del 31 de julio de 2010.

La decisión de la Sala Plena de la Corte Constitucional (SU-555 de 2014) tiene dos gravísimas repercusiones para los derechos laborales sindicales en Colombia:

En primer lugar, confirma la prohibición absoluta de la negociación colectiva de derechos pensionales y elimina cualquier posibilidad de que trabajadores y trabajadoras amparados por cláusulas convencionales pensionales que no cumplieron los requisitos especiales antes del 31 de julio de 2014 puedan pensionarse por el régimen especial que había logrado su sindicato por Convención Colectiva, quedando sujetos a los casi imposibles requisitos de la ley 100 de 1993.

En segundo lugar, la Corte relativizó la obligatoriedad de acatamiento de Colombia a las Recomendaciones del Comité de Libertad Sindical de la OIT, al afirmar  que las autoridades nacionales conservan un margen de interpretación y apreciación de las mismas.Dejando al arbitrio de Colombia el nivel de aplicación de las Recomendaciones del máximo intérprete de los Convenios y Recomendaciones de la OIT.

Valga la pena reconocer y agradecer la coherencia y conciencia jurídica y ética de los Magistrados Jorge Iván Palacio Palacio, Luis Ernesto Vargas Silva y Magistrada María Victoria Calle Correa que salvando su voto en la nefasta sentencia, llaman la atención sobre las consecuencias de la misma afirmando que implica:

Con esta decisión se limita la negociación colectiva siendo ésta considerada como fundamental por la OIT, lo cual podría tener implicaciones negativas sobre el conjunto de la negociación.

“Retroceso constitucional en los derechos de los trabajadores al acceso efectivo a la pensión convencional. Desconocimiento de los convenios internacionales del trabajo por interpretación restrictiva del acto legislativo 01 de 2005… paradójicamente, la Corte Constitucional presenta un ciclo involutivo en la realización efectiva de las libertades de asociación, de sindicalización, de negociación colectiva y de acceso a la seguridad social… con la presente decisión se ha borrado de un tajo el precedente constitucional, al modificar de manera nefasta la jurisprudencia constitucional que hasta hoy se había vertido. Las recomendaciones de la OIT ya no obligan, sino que se dejan al arbitrio de la autoridad nacional (gobierno y jueces) apreciar su compatibilidad con la Constitución. Ello implica dar una marcha atrás respecto de los niveles de realización alcanzados en los derechos laborales por más de veinte años, desconociendo flagrantemente la prohibición prima facie de retrocesos constitucionales…
Finalmente, las conquistas alcanzadas por los trabajadores con las convenciones colectivas se desmontan, impidiendo crear nuevos espacios de negociación. La importancia de forjar un rostro social y humano a los reclamos laborales permite superar el descontento social, además de fortalecer las organizaciones sindicales y la expresión colectiva. Respecto al desalentador panorama de las libertades sindicales en Colombia, los derechos humanos laborales se han quedado en simples proclamaciones retóricas.”

Desde la CUT reconocemos que esta sentencia de unificación, por ser general y de obligatorio cumplimiento, implica que en Colombia jurídicamente ya no tenemos cómo discutir derechos pensionales por vía de la Negociación Colectiva, pero sindical y políticamente la lucha sobre el tema no ha terminado, la movilización y denuncia seguirán siendo nuestra estrategia principal.

Bogotá, 11 de agosto de 2014


LUIS ALEJANDRO PEDRAZA BECERRA
Presidente Nacional

Encuentro de organizaciones sindicales en Ibagué, analiza crisis del sindicalismo en Colombia

Debate sindical en Ibagué le apuesta al congreso alternativo y a la unidad de la Cut
 Por Nelson Lombana Silva
  
(Ibagué, agosto 10 de 2014) Se desarrolló ayer en la ciudad de Ibagué encuentro de organizaciones sindicales con el fin de analizar la crisis del sindicalismo en Colombia, especialmente la principal central obrera: La Central Unitaria de Trabajadores, Cut, la que se encuentra aportas de realizar el congreso nacional en su sexta versión en la bahía de América, Santa Marta.
 
Acompañaron la mesa principal el camarada Luis Alfonso Velásquez, Carlos Rojas, presidente nacional de Asoprensa y Segundo Ernesto Mora, de la Uneb. Cada uno de ellos expresó sucintamente la crisis actual del sindicalismo, la situación compleja por la cual atraviesa la Cut y las perspectivas de unidad que encarna la iniciativa de realizar en Bogotá durante los días 11 y 12, una especie de congreso alternativo con sectores sindicales clasistas sobre todo los casi 460 sindicatos en el país que quedan marginados del debate cuando éstos representan a más de 70 mil afiliados.
 
El camarada Luis Alfonso Velásquez puso en blanco y negro la profunda crisis que sacude el sindicalismo colombiano de la cual no se salva sobre todo la dirección ejecutiva de la Central Unitaria de Trabajadores, Cut. De un lado, la criminalidad del modelo neoliberal y las políticas santistas, las cuales apuntan al deterioro de los intereses de la clase obrera. La violencia estatal y paraestatal, pero también la cooptación y vicios propios del régimen capitalista como la burocracia, la corrupción, el clientelismo, la deshonestidad y la falta de trabajo de base con los distintos sindicales que hacen parte de esta central.
 
Carlos Rojas, por su parte, llamó la atención sobre la profunda crisis ideológica al interior de la Cut, la incertidumbre sobre el futuro de la clase obrera y la poca capacidad de liderazgo de la central para responder a los desafíos del momento, como el tema de la paz y los diálogos de la Habana (Cuba) que se vienen desarrollando con la ambivalente postura del presidente Santos que mientras dice estar interesado en la paz sus acciones demuestran exactamente lo contrario.
 
Segundo Ernesto Mora, explicó la mecánica del congreso alternativo a realizarse en Bogotá los días 11 y 12 de septiembre. “No es paralelismo, ni jugarle a la división – dijo – por el contrario, se trata de reunir los delegados de los casi 500 sindicatos que la Cut ha dejado por fuera para que debatan y arrojen propuestas sobre cómo sacar la Cut del atolladero en el cual se encuentra. La intención no es la creación de una nueva central”.
 
 
Síntesis y propuestas del encuentro regional
 
El debate se realizó en la sede departamental del Partido Comunista regional Tolima. Fue un debate amplio, democrático y participativo. La gran síntesis es el apoyo decidido al congreso alternativo con un criterio crítico, autocrítico, propositivo y unitario. La Cut debe encausarse por la defensa de los intereses de clase, depurarse de vicios propios del régimen y abrir posibilidades concretas a la lucha unitaria por la paz y la salida política al conflicto social y armado. No puede renunciar a la lucha de clases, tampoco seguir permitiendo en su seno el sindicalismo light, es decir, conciliador.
 
Las páginas web: www.pacocol.org y www.semanariovoz.com hacen un esfuerzo periodístico por presentar apartes de la mayoría de intervenciones presentadas durante este gran debate sindical:
 
Gilberto Salinas Novoa, Sintragritol: Veo importante este evento porque por fin nos estamos juntando, se están juntando las rebeldías. Los sindicatos pequeños somos los que tenemos que organizarnos nuevamente y desde el sector agrario les hago un llamado a los sindicatos, las organizaciones sociales y populares, para que nos apoyen al sector agrario.
 
Nosotros los campesinos hemos dado luchas supremamente duras desde hace muchos años, somos los que hemos puesto más muertos, los que hemos sufrido la guerra en los campos. Allí, nos han asesinado niños, mujeres, ancianos, etc.
 
Todo el que proteste en contra del sistema capitalista nos declara enemigo y casi siempre objetivo militar. Por eso el congreso alternativo debe apuntar a organizarnos nuevamente desde la base, agruparnos para responder unitariamente. Si lo logramos, seres fuertes.
 
Los campesinos con la movilización generamos una crisis ministerial a Santos y cinco ministros tuvieron que renunciar, con tal que salimos solamente el 30 por ciento del sector campesino a las vías a bloquear. No tuvimos apoyo real de muchos sindicatos. No estuvieron en la movilización. Llamamos al sector transporte, educativo y muchas más organizaciones solicitando apoyo y no hubo. Un bulto de arroz no reemplaza la presencia sindical en la lucha, porque tenemos que luchar todos, todos. Muchos sindicales no participaron de la lucha. La propuesta es que salgamos todos con espíritu unitario.
 
William Zabala, Sindesena: Me llama la atención las frases con que interviene el compañero Alfonso Velásquez: “Nosotros estamos por la unidad con todos”, pero yo quiero agregarle a eso: ¿Quienes quieren la unidad con nosotros? Es decir, ¿Queremos la unidad con todos? Pero nadie la quiere con nosotros. ¿Por qué digo esto? Porque en la medida que ha venido pasando el tiempo, en la medida que hemos venido pasando de nuestra fiebre y nuestro furor de la juventud, hemos llegado a pertenecer a organizaciones sociales y en estos momentos a sindicatos y lo que más se ha crecido es el anticomunismo.
 
Lo que más se ve en estos momentos es el anticomunismo. El que se atreva a levantar la voz, es calificado inmediatamente no solo de revolucionario y de comunista. Honor inmenso para el que lo haga en mi caso, quien me diga que soy revolucionario y comunista, hombre ¡Qué honor para mí!
 
Pero la estigmatización que se ha dado para los trabajadores se ha visto a todo nivel. Inclusive, dentro de nosotros mismos, de quienes nos llamamos de izquierda, de quienes fungimos como revolucionarios de la izquierda.
 
Raulito mencionó a alguien que me erizó los pelos que no tengo: El compañero Jorge Enrique Robledo. Lo digo porque en enero estuvimos haciendo un planteamiento con el compañero senador, porque la situación que he venido criticando también se ha venido presentando en mi sindicato a nivel nacional. El doctor Robledo se gastó cuatro horas caracterizando a Santos, pero cuando se le preguntó por la paz, dijo simplemente: “Si ustedes quieren hablar de paz, simplemente dígale a la guerrilla que entregue las armas y esto se arregla”. Trieste para mí escuchar un planteamiento de la paz así, cuando he escuchado planteamiento en otros compañeros que tienen claridad posturas distintas.
 
Segundo: No sé dónde vamos a llegar. Decía que en mi sindicato esta estigmatización también se da y logramos por la comodidad estar en una mayoría que huele a compañeros que tienen claridad y que de un momento a otro pueden hablar de socialismo o de comunismo y nos estigmatizamos nosotros mismos. La situación de mi sindicato a nivel nacional está así. Y cuando preguntamos sobre los diálogos de la Habana, cuál es la participación nuestra en el sexto congreso de la Cut, tenemos problemas más grandes. Claro, en estos momentos y como le decía a los compañeros, en este momento en la nariz nuestra acabaron con el sena, una entidad que creamos los trabajadores, una entidad que la hemos sostenido los trabajadores durante más de 57 años. Nos lo acabaron en nuestra cara.
 
Mire lo que dijo Santos al final de su discurso. Al final: “Y no vayan a creer que voy a acabar el sena. El sena lo voy a fortalecer. Y dos minutos antes, estaba diciendo que en este país la educación va a ser gratuita y comenzaron a nivel universitario entregando 400 mil cupos para la educación superior. ¿Ustedes saben con qué plata va a pagar los 400 mil cupos en la universidad gratis? Con la plata del sena. Y todos aplaudimos eso y todos estamos bien en eso.
 
Miren compañeros, de pronto yo me tomo en estos momentos, me da poder como víctima pero es que ya llega el momento en que uno desespera: Ver compañeros que uno espera de sus líderes, de las organizaciones que uno ha conformado tiempo atrás y ver que en estos momentos los compañeros de Fibratolima lleguen angustiosamente a nosotros porque fuimos sus profesores desde el punto de vista técnicos, pero vieron algo en nosotros y nos dijeron: Hace un año éramos 1400 trabajadores, hoy quedamos 300, profe: ¿Qué hacemos?
 
Qué hacemos. Ustedes nos vienen a decir cuando ya los acabaron. La respuesta es esta: Es que el sindicato de nosotros que tiene la sede en Medellín, nos dijo: Defiéndase como puedan. Entonces: acudimos a la Cut y no hemos obtenido ninguna respuesta. Más bien nos dicen: Eso está todo acabado. Ya no hay nada que hacer. Más bien no vayan a dejar que negocien la convención colectiva. Esto lo lleva a uno a un desespero. Pero también nos lleva a tener que seguir luchando por hacer valer los derechos de los trabajadores.
 
Sea un congreso alternativo, una reunión alternativa, tenemos que llegar a dar soluciones: A quién y a quiénes. A la clase trabajadora que es la que necesita y que son los derechos por los que hemos venido luchando.
 
Nelson Lombana Silva, Presidente regional Asoprensa: Se trata de buscar entre todas las causas reales que originan la profunda crisis del sindicalismo mundial, en Colombia y al interior de la Cut. Son causas estructurales que hay que develar para poder plantear objetivamente propuestas que ayuden salir la lucha sindical de ese marasmo en el cual se encuentra.
 
Se nos antoja mirar rápidamente dos elementos: Uno tiene relación con la desintegración de la Unión Soviética y la caída del Muro de Berlín. El poder socialista le hacía presión al poder capitalista y eso influía en muchas reformas a favor de la clase trabajadora. Pero al desplomarse un modelo de socialismo, el capitalismo toma la iniciativa de nuevo y eso hace que tenga todo el espacio para la terrible contrarreforma que hoy viene acabando con los logros obtenidos por la clase trabajadora.
 
El otro elemento es la caracterización del modelo neoliberal. Este modelo no se refiere solamente a la parte económica, también se refiere a la parte política, social, ideológica, ambiental y cultural. Así las cosas, el sindicalismo ha sido permeado por este modelo en grado sumo, surgiendo una especie de sindicalismo light, basado en la conciliación. Adicionalmente, ha sido permeado por los vicios propios del régimen capitalista como la burocratización, la corrupción, la mentira, el facilismo, el oportunismo. Pero sobre todo la pérdida inexorable de la visión de la lucha de clases.
 
Por supuesto, que no se puede minimizar la violencia estatal y paraestatal, la cooptación del Estado, la falta de conciencia de clase, la falta de educación teórica – práctica de tipo sindical en las regiones, principalmente.
 
Teniendo claro que el congreso alternativo no es para dividir sino para reunirse el sector clasista a estudiar fórmulas para superar la crisis, debemos apoyarlo decididamente, elaborando propuestas audaces y revolucionarias encaminadas a rescatar el sindicalismo de clase, que siempre está dispuesto a pelear, a confrontar al régimen y no simplemente a conciliar como viene haciendo la Cut en la mayoría de veces.
 
Queremos denunciar en este escenario la terrible crisis del hospital regional Federico Lleras Acosta y la arremetía brutal de las multinacionales y transnacionales contra el ambiente. El Tolima es centro de grandes megaproyectos que como se sabe no son para el pueblo, sino para mejorar la productividad del gran capital. Las secuelas no se hacen esperar.
 
Esperamos que al congreso alternativo asistan también: La juventud, la mujer, el campesino, el indígena y el afro. La unidad nos hace invencibles.
 
Campo Leonel González Malaver, Sindesena: A mí me parece que tenemos que dimensionar que estamos en una sociedad que está en una crisis en donde las luchas sindicales dejaron de hacer su papel.
 
Nosotros para esos 25 millones de colombianos, nos preguntamos cuál es la seguridad social para ellos, el empleo. Curiosamente, hoy el PIB nos pone a discutir la posibilidad de tener pensión trabajando tres días a la semana para los 62 años. Miren lo ilógico de este país.
 
Hablamos de otra necesidad que es la salud y la educación. Por ejemplo: Yo quiero reclamarle al sindicalismo colombiano por qué no ha defendido la USO; la USO en una asamblea fue la originó la creación de Ecopetrol. ¿No es un logro de los trabajadores la USO?
 
Quiero decir lo mismo del sena. En el año 57 los trabajadores del sena fundaron el sena y el sindicalismo colombiano está aparte de ese logro. Y pudiésemos hablar también de la vivienda. Lo que era de los trabajadores hoy la perdimos. ¿Cómo atraer a 25 millones de colombianos a que crean en el movimiento sindical? A mí me parece que la federación sindical mundial puede jugar un papel. Y esperamos en el contexto que planteó Héctor González: No es planteando eventos aparte, sino de frente a la Central. Por qué tenemos que hacer un evento aparte, es de frente a ellos, abriendo la discusión con ellos.
 
A mí me parece que lo de neoliberalismo ya está estamos viendo los efectos. Pero digamos qué piensa el sindicalismo latinoamericano, que están pensando los países contra el imperialismo, contra el neoliberalismo. Es que la lucha que tiene Venezuela, Bolivia, Ecuador, Uruguay es contra ese modelo que hoy estamos denunciando. No son los trabajadores de esos países los que nos pueden hablar, orientar en ese internacionalismo proletario del que hablamos. Me parece que por esos lados está la discusión.
 
Estamos hablando también de que el sindicalismo tiene que tener aspiraciones políticas. Hoy los que están en el senado son compañeros que creen en esa opción. Me parece que el sindicalismo de nosotros debe trascender en esta discusión. Me gusta cuando en Nicaragua abren la discusión sobre qué piensan los trabajadores frente al canal. Es una discusión donde nosotros debemos estar participando. Así mismo en este sobre para dónde va el país. ¿O es que los sindicalista no estamos votando el día de elecciones? Esas contradicciones las tenemos que manejar, obviamente mirando la vocación clasista.
 
Curiosamente en el Tolima no tenemos escuela de educación sindical. Por eso tenemos estas dificultades. La ausencia de una escuela nos tiene en estas dificultades. No hemos seguido profundizando. ¿Cuál es la ideología de los trabajadores tolimenses hoy de frente a la megaminería? ¿Cuál es la ideología de los trabajadores, (no olviden en los otros países hoy se está hablando de la nacionalización de los recursos naturales, de soberanía) frente a todo esto? Los sindicalistas deberían abrir sobre esto la discusión.
 
José Miller Manrique, Ibal: Perdóneme si me salgo del tema. Nosotros hemos venido luchando contra la administración municipal de Ibagué y hemos siempre evadidos por parte de la administración. Hemos puesto nuestras quejas al ministerio del trabajo donde también se venía manipulando las cosas. Nos tocó llevarlas para Bogotá y estamos haciendo la tramitología por Bogotá. La mayoría que estamos aquí somos ibaguereños pero no nos estamos dando cuenta que la empresa poco a poco la vienen acabando y la vienen acabando con el fin de entregársela a los terceros, que eso fue lo que hicieron ahoritica: Sacaron 70 compañeros de nosotros y se tercerizó a la empresa que se llama Presea, que viene ahoritica dejando de cobrar, dejando de hacer un poco de servicios donde tenemos una problemática de la empresa para poder decir: La empresa se viene dando un mal funcionamiento, tenemos que acabarla, tenemos que privatizarla.
 
Y ojo, compañeros: No nos estamos poniendo la camisa sobre esta empresa de los ibaguereños. No hemos tenido la voluntad, ni siquiera la ayuda de la central unitaria de trabajadores, Cut. Ninguno. De pronto don Héctor es el que nos ha asesorado, con él hemos estado en Bogotá y el que nos ha acompañado en todas partes. De resto nadie nos ha tenido en cuenta.
 
Donde ahoritica la gerencia del Ibal, formaron dos sindicatos. Ampliaron la planta de personal y nos sacaron a nosotros de experiencia de ocho, diez, 16, 19 años, no nos tuvieron en cuenta para nombramiento, sino que nombraron las cuotas políticas y con ellas ampliaron la planta de personal.
 
¿Qué hicieron? Ahoritica nombraron dos sindicatos y no nos han tenido en cuenta a nosotros como sindicatos tercerizados ni siquiera para la lucha que estamos haciendo nosotros que somos los que estamos luchando y que hasta el momento no hemos dejado privatizar la empresa del Ibal.
 
Quiero que ustedes tengan en cuenta esta lucha que nosotros como sindicato tercerizados estamos haciendo y que por favor nos acompañen en esta lucha. Estamos por fuera hace un año. No podemos permitir que privaticen el Ibal.
 
Raúl Rojas González, Sintragritol: Me parece que esta reunión y la que están haciendo a nivel nacional, analizando la crisis política e ideológica del movimiento sindical, es importantísimo, porque realmente lo que hemos visto y tal como dijeron los compañeros sobre la Cut, a través del pacto social de la Cut y el gobierno es la renuncia a los principios de la lucha de clases. Yo lo entiendo así.
 
Ahora, en este momento los elementos políticos de trascendencia nacional como son los diálogos de la Habana, que viene generando un profundo debate en la sociedad colombiana e igualmente a nivel internacional. Se está diciendo realmente quienes son las víctimas en uno de los últimos puntos que se está discutiendo: Quienes son las víctimas.
 
Entonces la oligarquía liberal – conservadora pro imperialista, se presenta como las víctimas, cuando nos han asesinado más de 2900 dirigentes sindicales y que de eso no dice nada y sobre eso no hay un debate. ¿Quiénes son los responsables de eso? 5 mil de la Unión Patriótica. ¿Quiénes son los responsables de eso? ¿En dónde se plantean los planes de violencia contra Colombia, amparando el saqueo y apropiándose de los bienes de la nación, nuestras riquezas? Pues en los Estados Unidos y en los partidos tradicionales.
 
Veamos lo último, lo más concreto: 52 votos en el senado en favor del paramilitarismo, en contra del debate que plantea Iván Cepeda, para definir, precisamente, y aclararle al país quienes son los violentos en Colombia. Todo se lo acusan a los alzados en armas. No vamos a decir que no están metidos, es que todos estamos metidos en eso, todos. Porque estamos pagando los impuestos para la guerra, compañeros.
 
Lo otro es que aquí, los bienes de la nación, como lo viene planteando el último pliego del paro agrario nacional, ¿Quiénes son los dueños de las mejores tierras en Colombia? Pues los Estados Unidos, la oligarquía terrateniente, los empresarios. La Cut abandonó la consigna que venía levantando la confederación sindical de trabajadores de Colombia, CSTC, que era la alianza obrero – campesina. Hoy no se habla de eso. La crisis ideológica y política del movimiento obrero se hace más fuerte. ¿Cómo vamos a rescatar y salir adelante? Pues poniéndonos a eso entonces. Porque está planteada la lucha agraria e indígena y popular.
 
Ahora aparece nuevamente la izquierda en el país con dos millones de votos con Clara López y Aida Avella, sin Robledo. Esa es otra cosa que tenemos que aclarar porque hay gente que se viste de izquierda pero su actuación política aparece desenmascarando que realmente no es de ninguna izquierda. Eso no quiere decir que no lo llamemos a que ponga cuidado y se alinee a buscar una salida política al conflicto social y armado, pero con reformas, con cambios estructurales. Lo que quiere Santos es desarmar el movimiento armado y hacerle pistola a las propuestas cuando él mismo dice que el modelo económico no está en discusión, compañeros.
 
Cómo así que este país está hundido en la miseria, en la violencia, amenazado por los Estados Unidos, siete bases militares gringas preparándose para futuras guerras, y cómo así que no vamos a discutir el modelo económico y simplemente le propone a las Farc que vayan al congreso, pero dicen que ellos no pueden ir al congreso. Entonces como diablos se va a arreglar la cosa. Espero que preparemos este congreso alternativo con decisión y entusiasmo para a ver cómo nos unimos, porque lo que hay que trabajar es la unidad en torno a qué. En torno a la paz y echar para adelante el frente amplio para recoger a toda la izquierda colombiana y demócratas que nos permitan avanzar en este proceso de unidad popular.
 
Fabián Gómez, Uneb: La crisis no es solo de la Cut, la crisis está al interior de todos los sindicatos. Planteo esto porque lo que ha generado esta crisis son esos niveles de concertación y conciliación que empezaron con el pacto social que hizo la Cut hace unos años.
 
Debido a esa concertación y conciliación al interior de los sindicatos y más exactamente de la Cut, es que se ha generado la debilidad de la lucha y de la movilización al interior de nuestras organizaciones sindicales y efectivamente de la Cut.
 
Todo lo quiere lograr por ese medio. Por el medio de la concertación y la conciliación. Y queda el principio que nos motiva a nosotros como clasistas que es la lucha y la movilización para conseguir nuestros derechos y hacerlos valer.
 
Quiero plantear que es importante llevar a cabo este congreso alternativo, porque vamos a lograr que la Cut se preocupe como ese informe que dieron los compañeros de mesa, que plantearon que ya en varias regiones están haciendo acuerdos alternativos. Si analizamos eso, ya los dirigentes elegidos de Cut están preocupados por esta actividad que estamos nosotros realizando desde las regiones. Es importante llevar a  cabo ese congreso alternativo.
 
Lo otro, que en ese congreso alternativo también participen los estudiantes y los pensionados; los estudiantes que han dado batallas importantes.
 
Martha García, Simatol: La crisis del movimiento sindical en Colombia, me parece que es bien importante lo que se está haciendo y es elaborar un documento que recoja las inquietudes del sindicalismo clasista y llevarlo a la Cut.
 
Pienso que sería bueno contactar delegados que ya están definidos para ir al congreso y hacer trabajo con ellos. O sea, presentarles esta propuesta para que sean ellos los que vayan a plantear los cambios que se requieren en este congreso.
 
Lo otro, es que la crisis del sindicalismo – pienso yo – además de todo lo que han hablado, de la guerra sucia, de la flexibilización laboral, de la arremetida del modelo neoliberal, es saber cómo los sindicatos han abandonado la educación de las bases.
 
Nosotros como líderes sindicales en la medida que nos preparamos en el aspecto sindical, en el aspecto político, deberían los sindicatos plantear grandes talleres con todas las bases de los trabajadores. Porque ellos son los que nos van a reemplazar a nosotros y si no nosotros no fortalecemos eso, la concepción sindical se ve hoy que solo se tiene en cuenta el aporte económico, pero la parte educativa está abandonada.
 
Lo otro, el sindicalismo es muy importante en este momento como lo es el movimiento agrario, marcha patriótica, para generar un gran movimiento, un frente social y político que obligue al Estado Colombiano y al gobierno a generar las reformas que requiere este país para que realmente haya una paz con justicia social.
 
Si no se hace eso, como decía un compañero, los acuerdos de la Habana quedarían en nada. Volveremos a la arremetida guerrerista que hay muchos interesados en eso. A la juventud qué le vamos a dejar. Nosotros debemos fortalecer el sindicalismo porque ellos están abandonados totalmente. No tienen derecho a una pensión por la maquila, por la flexibilización laboral y nosotros tenemos un gran compromiso con la juventud, con los que nos irán a reemplazar en la lucha sindical y política para rescatar las horas extras que quitó el señor Uribe, quien viene con más reformas las cuales apuntan a debilitar más al trabajador. El contrato laboral indefinido y la no criminalización a la protesta sindical, son temas para defender.
 
Peter Pérez, colectivo de jóvenes trabajadores: Hacer un llamado a la unidad de la central unitaria de trabajadores, a los sectores clasistas al interior de ella, no a fragmentarla ni nada de esto, sino la unidad es la que nos hace fuertes.
 
Estamos en desacuerdo con la división y del paralelismo por el hecho que esto es lo único que hace es beneficiar al régimen, el cual ya tiene bastante poder y nos domina fácilmente. Si más nos dividimos, aún nos vamos a ver más afectados con este tema.
 
El tema de que la central unitaria de trabajadores dejó de ser una central clasista pasa por el hecho de la educación y de la formación a los mismos trabajadores, de la pérdida del contacto con la clase trabajadora de decirle cómo es el cuento del sindicalismo. No es simplemente llamarlo a la hora de hacer trabajo de masas, a la hora de hacer simplemente paros y mítines, sino estar constantemente apoyándolos, brindándoles educación, formación de carácter clasista. Eso es lo que garantiza que las mismas bases clasistas les exijan a las direcciones que hagan valer sus derechos, eso es lo que garantizan que las bases manden y no simplemente las direcciones burocratizadas. Eso en primera medida.
 
Como jóvenes del colectivo trabajadores participamos en un evento que se hizo acá, en coordinación con Tolima y Huila de jóvenes al sexto congreso de la Cut, en el cual se plantea que la crisis que para dar el relevo generacional que es una problemática que atañe a la central unitaria de trabajadores, exigimos el hecho de que la dirección nacional de la Cut, esté conformada el 25 por ciento por jóvenes para que así, estos vayan dando el relevo generacional que tanto necesita la central unitaria.
 
El otro tema, es el de las nuevas formas de organización, el de los pequeños sindicatos que no se le da representación en la Cut. Hablamos en ese evento. Decimos que los estatutos se deben reformar y deben reconocer a sus pequeños sindicatos, pero además de eso, deben reconocer a colectivos que por cuestiones jurídicas no pueden pertenecer o ser filiales a la Cut. Es decir, como nosotros, que a pesar que somos trabajadores, la Cut no nos recoge.
 
Otro llamado que haría a la dirección es el de la burocratización y la falta de representación se da muchas veces porque pertenece a un solo sindicato. O es del magisterio, quedando los demás sectores desamparados. En la dirección está solamente el magisterio y dos o tres sectores más, olvidando a los sectores primarios, a los sectores de industria que a fin de cuentas, sin desprestigiar el trabajo del magisterio, son los obreros industriales los que vendrían a frenar la producción del país y los que vendrían a generar un gran paro cívico que se puede transformar en un paro nacional y poner en la cuerda floja al gobierno nacional.
 
Héctor González, Cut: En el encuentro del Partido se discutió este tema en las comisiones, pero como no hubo una jornada de conclusiones, ese activo se quedó en el aire porque no supimos que se concluyó. Un primer error.
 
Segundo: Lo que nosotros estamos planteando yo personalmente no lo comparto, el que hablemos de congreso alternativo. Convoquemos una reunión de la corriente clasista para fijar posiciones frente a lo que debemos hacer en una central clasista. Es otra cosa.
 
Porque aquí, históricamente, en los últimos años, nosotros hemos acordado unas reglas del juego para actuar, pero esas reglas del juego no las cumplimos. Esas reglas de juego no las desarrollamos y entonces por ejemplo, para señalar un ejemplo en el Tolima, aquí el comité ejecutivo somos 15 y de los 15 son 14 maestros y mi persona que no pertenezco al sector magisterial, pero allá igual que, la derecha, el partido conservador, lo mismo que Pedro Barón que es el presidente que pertenece supuestamente a lo más esclarecido de este país, juega el mismo papel y los compañeros de marcha hacen el juego. Entonces, ¿A qué le jugamos?
 
Aquí tenemos que asumir posiciones políticas de cómo sacar adelante la central para que juegue su papel. Aquí hablamos de crecimiento y acá hemos hecho reuniones. Yo me pregunto: Aquí, quién ha trabajado para construir nuevas organizaciones sindicales en Ibagué. O preguntémosle a las nuevas organizaciones como los compañeros del Ibal, quién ha estado allá empujando algunas cosas, o quien se ha apersonado de los trabajadores de fabricato, quien es el que ha estado trabajando en el sector transporte.
 
Resulta que uno ha venido haciendo un trabajo, tratando de empujar lo que sea, porque uno entiende el compromiso que tiene. Pero una cosa es tener un compromiso, hablar y echar el discurso y otra cosa es cumplirlo y después exigirle a los demás que cumplan. Por eso, yo me he sentido con autoridad para decirle a los compañeros: Ustedes no están trabajando. Eso es lo que tenemos que hacer. Personalmente creo que si es necesario hacer un encuentro de todo el sector clasista para discutir las tesis para que llevemos al congreso las propuestas del sector clasista de manera clara. Pero además, con el compromiso que cuando salgamos de ese congreso, trabajemos por hacer cumplir los derroteros que hemos trazado allí. De lo contrario, aquí simplemente estamos echando carreta, aquí simplemente nos estamos diciendo es que aquí vamos a hacer los cambios. No nos digamos mentiras: Aquí el fondo de esto, lo que se quiere es, constituir una nueva central para afiliarla a la FSM. Porque así claramente algunos directivos nacionales lo han planteado. Eso a nosotros nos preocupa, porque realmente algunos están actuando de otra manera, pero nosotros sabemos que personas están haciendo ese trabajo. Nosotros quisiéramos estar en la FSM pero tenemos que ganar primero la correlación de fuerzas para llegar allí.
 
Me parece a mí que lo que tenemos que actuar es agarrarnos a discutir esas tesis y sobre todo comenzar a discutir cómo adoptamos el compromiso para garantizar que salimos a cumplir ese mandato de crecer la central, de fortalecerla, porque si no lo hacemos seguimos por las mismas. Aquí, por ejemplo, ¿Cuándo educadores del sector privado tenemos organizados? ¿Cuántos dirigentes del sector magisterial hay en el país, con permisos permanentes y con toda una serie de gabelas? Esa situación nos llama la atención en que tenemos que cambiar de aptitud si realmente queremos hacer crecer el movimiento sindical. No que estemos simplemente pelechando como ocurre en Simatol, que los que salen de Simatol entonces a meterse a la Cut porque hay que mantener los permisos y hay que mantener las garantías para poder seguir en la misma cosa, pero el trabajo efectivo de crecimiento, de fortalecimiento ideológico, numérico, lo que sea, no se ve por ningún lado. Eso tenemos que plantearlo claramente.
 
Juan Pablo Montero, comisión sindical Partido Comunista: Hay que determinar qué fue lo que le pasó al movimiento sindical. Un primer elemento: La guerra sucia. Perfecto; un segundo elemento: Todo lo que tiene que ver con la profundización del modelo económico y con la caída del bloque soviético. Es una realidad. Cuando se cae eso, se viene al traste un paradigma de los trabajadores.
 
Un tercer elemento: La burocratización de nuestros dirigentes. Pero aquí hay que ser autocríticos. No solamente la burocratización de los compañeros que hacen parte de la socialdemocracia, si no de nosotros. O si no hagamos un balance de qué sindicatos tenemos los que nos decimos llamar clasistas o revolucionarios. Sindicatos divididos, sindicatos que hacen como diez años no crecen y al contrario, sus juntas directivas cada vez se reducen más.
 
Creo que aquí están los elementos del debate. También de mirar más allá el panorama político actual, la situación del imperialismo, la guerra entre Siria y los Gringos, el problema de Palestina…Más allá de mirar todo ese tipo de cosas, hay es que mirar hoy en ese espacio, en ese encuentro. Y por eso hay que saludar ese encuentro clasista, porque aquí lo han dicho muy bien: No es el encuentro para construir otra central obrera roja, porque la verdad no somos ni 70 mil y eso es fomentar más el divisionismo al interior del movimiento sindical, cuando lo que nosotros estamos proponiendo es cómo nos unificamos más y cómo fortalecemos más esto.
 
Creo que el objetivo principal es cómo recuperamos una nueva central de carácter clasista, que cómo esa Cut, que hoy tiene mil discusiones, mil errores, miles de debates, cómo la recuperamos. Creo que nosotros no podemos al interior de este encuentro reproducir lo que se reproduce también en la misma central. Hay que mirar nuevas formas de organización, nuevos debates de organización. El compañero Segundo hablaba de lo ideológico, de lo político, de lo educativo, lo financiero, pero no se ha hablado del elemento fundamental que es lo organizativo.
 
Una vez con Velásquez hace cinco años hacíamos un balance y es que la crisis sindical, tiene una brecha de 25 a 30 años y los dirigentes sindicales de hoy, son dirigentes o que están pensionados o que están aportas de pensionarse y cuando se pensione pues el sindicato no avanza, no crece, va a desaparecer, porque no hay una política de crecimiento, no hay una política de cómo recuperamos esas nuevas generaciones que hoy, por lo menos en un contrato de trabajo, no se ven recogidos, porque son OPS o son temporales o trabajan por internet. Hay otras lógicas de organización. No es que el sector obrero haya desaparecido en Colombia. Al contrario. Hoy, por ejemplo, con el tema de locomotora se viene profundizando todo ese tema minero – energético y todos esos trabajadores que van a trabajar a la Pacífico Rubiales, Oxi, Ecopetrol, cómo le brindamos nosotros las garantías laborales a estos compañeros para que se organicen. Porque no es solo que este modelo nos planteó el tema de la flexibilización y a raíz de ello entonces no podemos organizar a los compañeros y también los estamos excluyendo. Creo que tiene que haber una política de crecimiento, una política de relevo generacional con nuevos dirigentes sindicales.
 
Por ejemplo, este encuentro sindical que va a ver en Bogotá, tenemos que plantearnos cómo vamos a crecer nuestras organizaciones de base, tenemos 500 organizaciones sindicales excluidas del congreso de la Cut, cómo estas 500 organizaciones sindicales que hacen parte de la FSM como se llama ahora, cómo esos sindicatos crecen, avanzan, construyen, hacen política, cómo forman nuevos dirigentes, cómo forman nuevos cuadros. A uno le da mucha tristeza, así como jocosamente Velásquez hablaba de lo de Suecia, pues a mí también me dio mucha risa que en un encuentro de jóvenes de Marcha Patriótica, el que nos va a hablar del tema trabajo de jóvenes es el compañero Joaquín. Debatamos entre jóvenes, nuevas generaciones. Es decir, respetemos también los espacios y qué estamos pensando los trabajadores jóvenes y las nuevas generaciones.
 
Este espacio sindical, este encuentro, su meta es esa. Es decir, debatir. No nos vamos a echar el cuento de que el imperialismo es bueno o malo, porque todos sabemos cuál es el imperio como tal. La idea es recoger una serie de iniciativas para que nosotros podamos avanzar, crecer, organizarnos y tener una nueva central donde nosotros digamos cómo vamos a participar. Este encuentro nos va a dar muchos elementos al congreso nacional. Ese tipo de la Cut es nefasta, excluyente. Miremos ese tema de los porcentajes del sindicato d industria, que el sindicato de empresa, el sindicato petrolero. Cuántos sindicatos pueden participar y tener un mejor acompañamiento en las centrales.
 
Mario Nel Mora Patiño, presidente Sintrasalud: Bien lo que dicen los compañeros de la FSM de que no estamos por crear una nueva central sin que precisamente estamos protestando los 500 sindicatos minoritarios que está haciendo la discriminación la central unitaria. A esos 500 sindicatos, pues, sencillamente con ellos vamos a hacer ese encuentro, porque lo cierto es que en este momento histórico que estamos viviendo el pueblo colombiano a través de un proceso de paz, la central unitaria debería estar jugando un papel, orientando cómo coadyuvamos al movimiento insurgente que están negociando reformas sociales en este país, sencillamente están allá negociando la entrega de las armas, pero no hay una cohesión social impulsada por la central unitaria de trabajadores para cohesionar y obligar al presidente Santos, que en este proceso debe nacer verdaderas reformas sociales para los trabajadores de este país. No hay una cabeza visible de la parte legal que jalone para que precisamente se de una verdadera paz con justicia social. Es decir, la entrega de las armas y las reformas sino hay un acompañamiento de la parte social, pues sencillamente es posible que se rompa la mesa de negociación en la Habana o es posible que pacte la paz, no la que nosotros queremos, por la falta del acompañamiento.
 
De esa manera, es preciso y correcto que se haga el encuentro, para que saquemos unas conclusiones concretas y coherentes y las llevemos al congreso de la Cut, para decirle a los compañeros de la Cut: Mira, hay 500 sindicatos por fuera, hicieron un congreso alternativo y eso les da mucho que pensar y tendrán que comenzar a cambiar la mentalidad frente a la dirección de la Cut.
 
Hay que tomar las anteriores direcciones de la Cut que traían, que eran direcciones de confrontación, hoy adolecemos de ella. Mal hablar de Carlos Rodríguez, pero es que ahora al interior de la Cut da tristeza, porque es que está inmovilizada, está cooptada por el Estado. Me parece que nosotros que pensamos diferente, que todavía no somos tan cavernícolas, ni somos dinosaurios, sino sencillamente las tesis del movimiento sindical están vigentes, están ahí, tenemos que defender el contrato de trabajo. Una de las cuestiones de la terminación de los contratos, la flexibilización laboral, depende de la inmovilización que han tenido las centrales obreras, el Estado nos está ganando la partida.
 
Todos estos encuentros que se están haciendo a nivel del territorio nacional son supremamente importantes para redireccionarla y volver a tener una central unitaria, que teníamos cuando nació: Que confrontaba el modelo, hacía paros cívicos. Era la verraquera. Hoy en día no vemos eso. Eso ha implicado que las organizaciones regionales se inmovilicen como el caso que vivimos y que los únicos que nos alumbra son Fecode y la Uso. Claro, hay que mirar algunas causas en las que el Estado nos ha asesinado dirigentes sindicales, los ha encarcelado, los ha desplazado. Es decir, ha hecho de todo. A otros los han echado del trabajo. De todas maneras, me parece importante que sigamos con este encuentro, sin romper la unidad.